domingo, 8 de enero de 2017

08.01

Comienza el año contigo
y en tus ojos de verano
se abre de nuevo el arcano
del agua pura y el trigo.
Ni el tiempo, viejo enemigo,
puede tocarte. La edad
del bien —la dulce bondad—
que llevas, es juventud.
Tú le das a la virtud
su rostro de humanidad.

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