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miércoles, 18 de abril de 2018

Desconozco mayormente

«Que sí, que también, que yo,
que los corruptos, que el juez,
que denuncio, que tal vez,
bueno, entonces, pero no».
El efecto dominó
(pero al revés y amañado).
Ni acusete ni acusado,
que el arreglo es la bandera
de esa familia que espera
ser dueña –again– del Estado.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Keiko 500 AG

«¡Uyuyuy, caray, caramba,
carambita, carambola!
¡Vamos Marcelo, qué bola,
qué mala leche, qué bamba!
Nos quiere dejar sin chamba
con todo lo que ha contado.
¡Qué lenguaraz! ¡Desgraciado,
difamador, delincuente!
Lo niego tajantemente...
¿Necesito un abogado?»

jueves, 20 de enero de 2011

Presidente del Perú

Se vienen las elecciones
y habrá un nuevo presidente,
¿tendremos a algún decente
entre las aspiraciones?
Que cuide sus decisiones
y votos "el soberano",
porque fulana o fulano
que elijan para mandar
pudiera arrojar al mar
tanto sueño tierno y vano.

domingo, 6 de septiembre de 2009

El subsidio presidencial

De Keiko —más que el obvio sobrepeso—
me da urticaria el humus de su historia;
difícil extirpar de la memoria
la brutal corrupción del padre preso.

Más que el lumpen que puso en el Congreso
—que en eso es como todos— su oratoria
—la de Ollanta— falaz, difamatoria,
y sus botas —colgadas y en receso—.

De Lourdes —esa ingenua hasta el suicidio—,
no me molesta nada —pues no existe—.
De Lucho, lo sinuoso —lo de ofidio—.

Me olvido —de seguro— de algún quiste
presidenciable en busca del subisidio
quinquenal del Perú, mi patria triste.

miércoles, 8 de abril de 2009

Bestias con bestialidades

Hay justicia en la condena
por la sencilla razón
que no es menos vil mi acción
frente a la vileza ajena.
Ser hiena frente a la hiena
no guarda bien ni bondades,
curar maldad con maldades
es la idiotez del idiota;
que es más bestia quien derrota
bestias con bestialidades.

Que todos los que sus manos
tiñeron con sangre humana
compartan la caravana
que castiga a los tiranos.
Que sepamos los humanos
que nunca la libertad
significa impunidad
y que la enseñanza quede:
La maldad nunca se puede
combatir con más maldad.

martes, 7 de abril de 2009

Fujimori condenado

¿Es un feroz genocida?
¿Mató o permitió matar?
¿Es un traidor como el mar
que da y nos quita la vida?
¿No hay célula arrepentida
en su cuerpo envejecido?
¿Algo queda tras el ruido?
¿Han sido justos los jueces?
Habrá de probar las heces
de lo que ya se ha bebido...

viernes, 6 de junio de 2008

Perú: ex presidente Fujimori es operado por leucoplasia en la lengua

¿Se habrá de morir Alberto
antes de que acabe el juicio?
¿Será solo un artificio
en los que él es experto?
Igualito sirve muerto,
no termina el espectáculo,
que el periodismo vernáculo,
amarillista y ridículo
hablará del adminículo
(¡de la lengua!) sin oráculo.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Discurso que Alberto Fujimori dará al bajar del Antonov que lo lleva a Perú extraditado por Chile (si llega)


Quedaré rehabilitado,
voy a sacarlos de quicio,
con un as bajo la manga
voy a ganar cualquier juicio.

Ciudadanos, ciudadanas,

hermanos fujimoristas,
tengo las maletas listas
para pasar las aduanas.
Allá voy, tierras peruanas,
¡ya soy un extraditado!
Todo estaba calculado,
no teman que no hay problema,
me absolverá la Suprema,
quedaré rehabilitado.

Mis armas siguen certeras
(y mis amigos son muchos),
llevo en la alforja cartuchos
para búfalos y fieras.
¿Ellos pensarán de veras
que acabaré en un hospicio,
en la cárcel o el resquicio
más vil de sus intenciones?
¡Con mis lindas filmaciones
voy a sacarlos de quicio!

Habré de cobrar favores,
desempolvaré recibos

y perderán los estribos
fiscales y acusadores.
¿Olvidan los muy "señores"
que estuvieron de pachanga,
cuando les puse de ganga
las empresas del Estado?
Oigan bien, llego esposado
con un as bajo la manga.

No le llamen extorsión,
llámenlo "cuentas pendientes",

¿si todos son delincuentes
dónde está la corrupción?
Dispararé a discreción,
ya se acabó el armisticio…
Si llego hasta el precipicio,
me acompañarán bastantes…
¡Con razones semejantes
voy a ganar cualquier juicio!

martes, 31 de julio de 2007

Fujimori perdió elecciones en Japón


Ah, señor, ¡qué ingratitud!,
estos chinos no son chinos
son japoneses ladinos
que no entienden mi virtud.
No miden la magnitud
de no elegirme, en Japón,
¡sufrirán algún ciclón,
tendrán muchos terremotos!
¿Solo fueron seis mil votos?
Dios mío, ¡qué papelón!

viernes, 13 de julio de 2007

Fujimori: Soy el último Samurai


Voten por mí compatriotas
(yo también soy japonés),
venceremos a través
de nuestras glorias remotas.
Abuelitas y abuelotas
voten por la tradición;
¿Corea? La solución
yo la tengo. ¡Qué caray!
"El último samurai",
ha de salvar a Japón.

jueves, 12 de julio de 2007

Chile: No extradirán a Fujimori


¿Recuerdan al juez chileno
en cuyas manos estaba
la campanita o la aldaba
y decidir "malo o bueno"?
Pues bien, decidió el sereno
juez Álvarez. ¿Su opinión?
"No hubo participación
de Fuji en esos delitos..."
Procuradores, van fritos...
¡les negó la extradición!

viernes, 29 de junio de 2007

Discurso de Alberto Kenya como candidato a senador en Japón


Tengan cordiales saludos
yo soy Kenya Fujimori
no me juzguen a priori
escúchenme, quietos, mudos.
Sé que hay muchos testarudos
que hablan mal de mi gobierno…
—¡que se vayan al infierno!—,
disculpen el arrebato…
¡soy víctima del maltrato
de un interés subalterno!

Cierto, yo fui presidente
de ese país que es Perú
y logré —¡por Belcebú!—
mil triunfos siendo paciente.
Claro, no falta serpiente
que me niegue la victoria,
pero queda en la memoria
de mi pueblo soberano
un chinito de paisano
que se coló por la historia.

Yo fui la franca esperanza
de los que estaban perdidos;
llevé la paz a los nidos
sembrados de desconfianza.
Si hoy por hoy el Perú avanza
es porque yo lo salvé,
apenas puse mi pie
en la casa de Pizarro
limpié la alfombra del barro
y conformé un comité.

Este comité en esencia
fue un grupo de gente honrada
que se dio entera, por nada,
con amor, con eficiencia.
La Central de Inteligencia
que encontrando los caminos
para vencer asesinos,
sediciosos, terroristas…
Fue el cerebro de esas pistas
Vladimiro Montesinos.

Era un muchacho educado,
de sonrisa muy discreta,
que siempre halló la receta
contra el terror trasnochado.
Sereno como un soldado
que sin descansar trabaja,
supo encontrar la ventaja
para vencer a Sendero…
¡Qué capitán tan sincero!
(Aunque le dieran de baja).

¿Que en su pasado tenía
deslices y pecadillos?
¡Hasta pecan los ladrillos
de la casa de mi tía!
¿Por la simple tontería
de unos juicios delirantes
en momentos apremiantes
debí botar al doctor?
¡Si solo fue defensor
de dos narcotraficantes!

Yo he vencido al terrorismo
y capturé a Abimael,
yo fui el tenaz timonel
que nos salvó del abismo.
Luché contra el fanatismo,
de Sendero Luminoso
y algún inescrupuloso
hoy me dice "genocida"
cuando me debe la vida
y la paz, el injurioso.

Yo los libré del terror,
de bombazos y apagones,
de muertes y ejecuciones,
de Sendero y de su horror.
Tal vez hubo algún error
—errores no son delitos—
mis generales benditos
alcanzaron la victoria…
¿Quién le reclama a la gloria
algunos cuantos muertitos?

Además era una guerra
contra enemigos mortales,
los daños colaterales
fueron lejos, en la sierra.
¿Si algún general entierra
a algunos cuantos villanos
y mueren otros paisanos
el general es canalla?
En medio de la batalla
sobran derechos humanos…

También vencí a la inflación,
corregí la economía,
le di luz al nuevo día,
le di a la noche ilusión.
Sin pedir compensación
trabajé por el futuro,
si hoy el Perú va seguro
por la senda del progreso
se lo deben a mi exceso…
de trabajo, firme y duro.

Les di una Constitución,
les di leyes especiales,
caminos monumentales
y refundé la nación.
Para calmar su ambición
disolví el burdo Congreso,
cerré, también, ex profeso,
el ruin Poder Judicial,
que estaba juzgando mal
liberando a tanto preso.

Si coloqué a mis amigos
fue porque era necesario,
el enemigo incendiario
buscaba quemar mis trigos.
Si se callaron testigos
de delito y corruptela,
si se tragó la candela
unos cuantos expedientes
de asesores delincuentes
no fui quien prendió la vela.

El Perú fue mi ideal,
fue mi obsesión, fue mi caso,
si acaso yo di un mal paso
nunca fue por hacer mal.
El programa liberal
tuvo algunas exigencias
y si hubo algunas pendencias
no las avalé jamás…
Monedas menos o más,
allá están mis evidencias.

Construí más carreteras,
escuelas, comisarías,
hospitales, vicarías,
comercios y financieras.
Delimité las fronteras,
firmé acuerdos y tratados,
y reinserté en los mercados
al Perú que era un mendigo,
fui consejero y amigo
de innumerables Estados.

Yo les prometí honradez
tecnología y trabajo
y trabajé sin relajo
(sin contralor y sin juez).
¿Alguien con insensatez
dirá que yo no cumplí?
Yo no niego que me fui
y que renuncié por fax
pero no fue por relax…
¡Atentaban contra mí!

No soportaron mi hazaña,
me gritaron: "¡corrupción!",
¡a mí!, que gané elección
tras elección con gran maña.
Alguno, mala calaña,
con saña falsificó
unas firmas, creo yo
(ya no me acuerdo muy bien),
para subirse a mi tren
pero no lo supe, ¡no!

Dicen que tengo millones
escondidos en Oriente,
en algún banco indecente
donde ahorran los ladrones.
Las sucias acusaciones
son falsas de falsedad,
hoy no vivo en ansiedad,
como tantos proletarios,
gracias a mis partidarios
y a su generosidad.

Estas horribles mansiones
son tan solo prestaditas
por quienes vieron mis cuitas,
penurias y privaciones.
Cuando viajo es en aviones
de partidarios, testigos
de mi amor por los mendigos
y mis hermanos los pobres.
Si estoy vivo es por los sobres
que me dejan los amigos.

Yo no me marché con nada
ni con joyas ni lingotes,
me persiguieron coyotes
por tenderme una emboscada.
Yo tengo una vida honrada
sin mentiras ni cinismo,
yo combatí el terrorismo
le di luz a Lima gris
y si abandoné el país
fue solo por patriotismo.

Pero siempre tuve claro
que mi corazón quería
poder regresar un día
a mi Perú, noble y claro.
Por eso dejé el amparo
que me brindaba Japón
(que también es mi nación
por cosas de mi papá)
y así me tienen acá
en tremendo problemón.

Yo me dije: "Voy a Chile
—civilizado país—,
y me sueltan en un tris
y llego a Lima en desfile".
Más pudo el "corre-ve-y-dile"
de la intriga palaciega
y aquí estoy en la refriega
porque crueles y a traición
pidieron mi extradición
a la Justicia, esa ciega.

Una fiscal extremista,
histérica, acomplejada,
dictó, mal influenciada,
una opinión alarmista.
No quiero ser pesimista
pero dice mi abogado
que si bien no ha sentenciado
aún el juez de la causa,
se viene terca y sin pausa
la extradición… ¡Qué pecado!

¿Qué pecado cometí
al gobernar mi Perú?
Insisto —lo sabes tú—
hay un complot contra mí.
Ciudadano, porque a ti
siempre te di mi verdad
hoy pido tu lealtad,
tu amor y tu comprensión…
Venzamos la extradición
con la creatividad.

¿Recuerdan como salvé
el lío de la embajada?
Esa gloriosa jornada
es pasaporte a mi fe.
Voy a poner un traspié
al torpe procurador,
mi amigo el Emperador
va a prestarme su reflejo
y así libraré el pellejo,
la libertad y el honor.

No contaban con mi astucia
y ahora soy candidato
para salvar el mal rato
con esta genial argucia.
Puede parecer minucia,
mas no es pompa de jabón...
¡Voy a ganar la elección
del Partido Popular!
¿Qué juez querrá extraditar
a un senador de Japón?

No contaban con mi astucia


—No contaban con mi astucia
y ahora soy candidato
para salvar el mal rato
con una genial argucia.
Puede parecer minucia,
torpe pompa de jabón...
¡Voy a ganar la elección
del Partido Popular!
¿Qué juez querrá extraditar
a un senador de Japón?

domingo, 10 de junio de 2007

Fiscal chilena recomienda extraditar a Fujimori


¿Procuradores? ¡Ají!
O atropellan o fracasan
(y hoy con la suerte se casan
—de chiripa—, ya la vi).
¿Celebrarán esta vez
con la extradicón del Chino?