miércoles, 24 de octubre de 2007

España: Joven de 21 años que agredió a una menor en el tren se justifica diciendo que "iba borracho"


Hay un cretino que encierra
en su conciencia de rata
toda esa razón barata
de que el borracho no yerra.
¿Puede iniciar una guerra,
agredir a una menor,
mancillar honra y honor
y decir barbaridades?
¿Es que borracho te evades
del delito y del error?

Con esa lógica inmunda
bastará con beber vino
y arrollar en el camino
a emigrante o vagabunda.
No hay culpa grave o profunda
si el culpable está "de copas"...
Entonces que nuestras tropas
beban antes de matar
y levanten un altar
a Baco, sucio y sin ropas.

¡Qué sencillo es el "lo siento"
cuando ya causaste un mal!
¡Qué fácil ser animal
y hablar de arrepentimiento!
"No era mi intención", "lamento",
"no me hallaba en mis cabales",
"esos no son mis modales",
"qué terrible", "no quería",
¡qué fácil palabrería
para actuar como chacales!

Si es delito, ¡vaya preso!,
si es falta, ¡pague en trabajo!
Que no quede este relajo
como algo infantil, travieso.
Ese que lleva en el hueso
la esencia del fanatismo,
de la infamia, del racismo,
es peligroso y cobarde;
antes de que sea tarde
que encierren su salvajismo.

3 comentarios:

Luis Enrique Hilario Esteban dijo...

claro ese maldito español, debe rectificar su error y pagarlo con creces, la jovencita ya tiene una trauma psicologica, vaya que los españoles manejaban su recelo especial, cobardes

bravoCharlie dijo...

Increible blog es este,
yo lo acabo de leer
y no me puedo creer
el arte con que echa pestes.
Me he entretenido leyendo,
y a veces me he asombrado
con todo lo que ha pasado
en el mundo, es horrendo.
Tiene en mi a partir de ahora,
fiel, tenaz, provocadora
hasta al fin de su existencia
una humilde lectora.

JOSÉ LUIS MEJÍA dijo...

Yo sé, Luis Enrique Hilario,
que tu furia halla su causa
en la racismo sin pausa
del hombre, animal gregario.
Hay en nuestro vencidario
mucha gente miserable
que pagará responsable
por las faltas cometidas...
por suerte están bien nacidas
más personas honorables.

Y Bravo-Charlie, mil gracias
por tus palabras hermosas
que limpian todas las cosas
y curan las mil desgracias.
Así, contra las falacias
mi rima sigue su paso,
queriendo decir, acaso,
su verdad limpia y desnuda
para no quedarse muda,
para oponerse al fracaso.