miércoles, 2 de mayo de 2018

[03] Adivina quién lo dice:

Fui a su casa, lo abracé,
sembramos un arbolito,
pasamos por todo el rito
de aquello de «igualité».
Salimos en Interné,
que el «bromance», que sus hoteles,
que «piénsalo, no canceles
el acuerdo, por favor»
y entre promesas de amor
no habló de los aranceles.

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