sábado, 12 de diciembre de 2009

La enfermera de ancianos

No les tengo piedad, asco tampoco,
son mi trabajo, yo los necesito
igual que ellos a mí. Cuando los grito
no es por malvada. Limpio baba y moco.

Ellos son mi futuro. Si los toco
su piel gastada nubla el infinito.
Pues son lo que seré yo les permito
sus vómitos y orines; pero poco.

Ya enterré como a diez. Respiran muerte,
se deshacen sin prisa entre mis manos;
se hace piltrafa el músculo más fuerte.

Recibo sobras, no seres humanos.
Soy la última carta, la sin suerte,
soy enfermera en un hogar de ancianos.

2 comentarios:

Max dijo...

Hola Jose Luis:
golpeas fuerte, es real con quién lo experimentaste o viste?
Cuando veo personas cercanas a la muerte trata de agradecer por lo que vivieron y darme la oportunidad de conocerlos
Un Abrazo
MAX

liuchunkai dijo...

cheap ray ban sunglasses
oakley sunglasses wholesale
air max 90
fred perry polo
foamposite shoes
ferragamo shoes
mulberry bags
cheap jordans for sale
supra shoes sale
michael kors outlet online
20170821lck